Bujalance es un municipio español situado en la provincia de Córdoba, comunidad autónoma de Andalucía. Ubicado en la campiña de Córdoba, el término municipal cuenta con una población de 7065 habitantes (INE 2025). A mediados del siglo XVII se le concedió el título de ciudad. Se encuentra situada a una altitud de 357 metros sobre el nivel del mar, altura de los cerros de Jesús, San Benito y Santiago (casco urbano) y a 42 km de la capital de provincia, Córdoba.
Произход
Se suponen varios nombres para la ciudad durante la época romana. Para algunos fue Calpurniana, para otros Bursabolis, Borjalimar o la célebre Colonia Baetis. Otros creen que el topónimo actual nace de los términos Vogia y Laos (el pueblo de Vogia). A todos los efectos son meras suposiciones, basadas en especulaciones y que carecen de certificación científica, bien arqueológicas o literarias fehacientes.
Los árabes la llamaron Burŷ al-Hanašh, que significa 'Fortaleza de la Culebra'. Se preferencia el término fortaleza al de torre, pues torre en lengua árabe es Manar, de ahí Alminar Manara (faro). De ahí derivaría el nombre actual: Burialhanç, Burialhançe, Buxalançe, Buxalanze, Buxalance, Bujalance.
История
El protagonismo que ha tenido Bujalance y su término municipal en la historia se debe fundamentalmente a su localización, en medio del camino natural hacia el sur de la península ibérica y a su suelo, muy fértil y rico en aguas subterráneas.
Prehistoria:
Los restos más antiguos que se han podido hallar en Bujalance se remontan al inicio de la Edad de los Metales, al Calcolítico, como un hacha de fibrolita encontrada al sur de Belmonte. No sería extraño que se encontraran restos más antiguos, dada su localización en el centro de las vías de comunicación naturales entre Córdoba y Jaén y por la cercanía del término municipal de Cañete de las Torres, donde los restos son más variados.
Edad Antigua:
De la época prerromana se han hallado algunos restos en el término municipal, entre los que destacan varios ejemplos de arte ibérico como una escultura de un perro o felino llamada León de Bujalance que data del siglo V a. C., de tipo funerario y etnográficamente dentro del marco de la Turdetania o una fíbula de plata con escena de caza. Las cerámicas ibéricas encontradas están decoradas a bandas, en algún caso grises y a veces, con formas específicas como caliciformes. Todas las culturas de la Bética han demostrado su asentamiento aquí.
En época romana, lo que hoy es Bujalance sería un cruce de caminos y zona de descanso de viajeros. Por el actual núcleo de población pasaba la calzada romana que unía Corduba (Córdoba) con Obulco (Porcuna) y Obulco con Epora (Montoro). Su población más cercana es Cañete de las Torres de origen romano, como las anteriores, cuyo nombre era Calpurnia. Las comunicaciones hacia el sur pasaban por lo que hoy es Bujalance y tenían como meta una serie de poblaciones íbero-romanas. Asimismo, las tierras bujalanceñas se verían afectadas por el fenómeno de implantación rural que se manifestó en la proliferación de villas (hay una veintena catalogadas). Para algunos historiadores, el Bellum Hispalense, obra escrita por un testigo presencial desconocido y por los historiadores romanos Dion Casio y Floro y que trata el tema de las guerras entre Julio César y Pompeyo en tierras béticas, puede arrojar algo de luz en el pasado romano del término Bujalance (si bien tal nombre no responda en absoluto a esa época). En esta guerra, las tropas pompeyanas se hicieron fuertes en Obulco y César tuvo que retroceder por la calzada que pasa por el actual Bujalance. La parte final de estas guerras se desarrolló en la campiña cordobesa, hasta la derrota final del bando pompeyano en Munda (Montilla).
Hubo varios núcleos de población indígena (muchos de ellos de localización incierta) que tuvieron que padecer estas guerras, entre ellos Bursabo, Bursabola o Bursabolis, que "posiblemente" se tratara de Bujalance pero del cual no existen ni evidencias formales ni arqueológicas que lo acredite. César dio categoría de colonias latinas a todas las poblaciones que le prestaron ayuda en su guerra contra Pompeyo. De este modo, algunos la identifican con la célebre y tal vez imaginaria Colonia Baetis nombrada por Estrabón, Plinio el Viejo y Pomponio Mela ("que si bien no era comparable con Cádiz por el comercio, le aventajaba en honor y en el número de soldados que César envió a ella cuando la hizo sin duda colonia"). Para otros historiadores, se trata de Calpurniana, ciudad fundada por Calpurnio Pisón (que se situaría sin embargo entre Bujalance y Cañete de las Torres). Para otros fue la ciudad que Ptolomeo presenta entre las mediterráneas túrdulas con el nombre de Vogia, asignándole 9° de longitud y 38°30′ de latitud, el topónimo actual sería el formado por las raíces Vogia y laos, "el pueblo de Vogia"(ciudad romana por los sepulcros, acueductos, lápidas, monedas, capiteles, basas, pedazos de columnas de precioso mármol y otros fragmentos de obras de aquella época, encontrados en el sitio que ocupa hoy y en sus inmediaciones).
Fuera como fuere, el pasado romano de la ciudad es muy discutible. Son muy abundantes en los alrededores del casco urbano y en el término municipal los restos romanos: sepulcros, lápidas, monedas, trozos de columnas, de capiteles y de restos de mosaicos. Podríamos destacar una lápida encontrada entre Morente y Bujalance da fe de que estas poblaciones estuvieron afiliadas a la tribu Quirina y no a la tribu Galería, como Corduba, Epora y Obulco. Otra lápida funeraria hallada en Bujalance es interesante porque el difunto, Cornelio Corneliano, está relacionado con Publio Valerio Lucano. Otro sepulcro lleva una media luna, símbolo de Hécate o Proserpina. Ramírez de Arellano dijo ver también candelabros férreos que pueden mostrar una habitación romana de gente acomodada. No hay certeza absoluta sobre un núcleo urbano en época romana.
Todo lo anterior parece indicar que en época romana, lo que hoy conocemos como "Bujalance" simplemente no existía y que cuantos hallazgos dispersos se localizan en el actual término de Bujalance obedecen a la riqueza y feracidad de sus tierras y el conjunto de caminos y vías de importancia regional, comarcal y local ya mencionados, propiciando la instalación de villas que salvando las distancias podrían asimilarse a nuestros actuales "cortijos", muy apreciados y característicos en época romana y con posterioridad en época musulmana en que ya SÍ poseemos documentación y referencias científicas de su fundación. No existe documento ni literario ni arqueológico a día de hoy que pueda garantizar de forma empírica la existencia de un núcleo urbano datable en época romana, todos los datos demostrables proceden de época musulmana, el mismo topónimo Fortaleza de la culebra hace referencia a su fortaleza claramente de época califal. Bursavo, Bursabo, Bursabolis, etc. es mera especulación latinista completamente desechada a efectos históricos constatables. Es en época musulmana donde Bujalance adquiere plena identidad como núcleo poblacional y origen cierto del actual municipio de Bujalance.
Edad Media:
Para la época de la invasión musulmana (711) el entorno de lo que hoy es Bujalance, era una extensión de bosque mediterráneo regado por grandes cantidades de arroyos y manantiales salpicado de espacios más o menos amplios de tierras de cultivo en torno a haciendas de más o menos envergadura, muy similares en concepto a lo que hoy sería un cortijo de primeros del siglo XX tipo "María Aparicio". Construyeron (por orden de Abderramán III) el castillo Burŷ al-Hanašh (Torre de la culebra) para vigilar los caminos que se dirigían a Qurtuba (Córdoba), alrededor del cual se extendió paulatinamente el núcleo urbano, buscando la población diseminada del entorno, la protección del destacamento militar o "ŷund", pasando rápidamente a convertirse en alcázar ( con toda probabilidad en época del Hayib al Mansur), al poder dar protección y cobijo a la población que se estableció a su amparo. Del alcázar y de su nombre proceden el escudo y el actual topónimo de la ciudad y podemos decir con todas las precauciones necesarias que es en Abd al-Rahman III al-Nasir li Din donde encontramos al fundador cierto de Bujalance en el 935. Es a partir de esa fecha donde las noticias que de Bujalance se poseen son científicamente constatables.
Según el geógrafo oriental al-Muqaddasi, Burŷ al-Hanašh era uno de los trece distritos (rustaq) de Córdoba, situado entre Balad Marwan (Maruanas, El Carpio) y Bulkuna (Porcuna): "tiene muchas tierras de sembradura. Es llana y sus habitantes beben agua de sus pozos. Tiene un Burŷ (fortaleza) de piedras o sillares con un arrabal que le rodea. La mezquita alhama está junto al alcázar y los zocos en el arrabal" información probable según la tradición andalusí. Nunca una mezquita mayor se construye dentro del alcázar, La mezquita mayor de Medina Azahara está junto al alcázar, pero en su exterior; la mezquita mayor de Córdoba está junto al antiguo alcázar Califal, pero en su exterior. La mezquita mayor de Burŷ al-Hanašh estaba junto al Burŷ, pero en su exterior (la actual iglesia de la Asunción) cuyo mihrab estaba situa
Паметници
Aunque todo el casco antiguo de la ciudad fue declarado conjunto histórico-artístico por el Consejo de Ministros el 27 de julio de 1983 gracias a su homogeneidad y por ser un notable ejemplo de arquitectura típica andaluza, de clara herencia árabe y que conserva casi intacta la tipología del Barroco, y ha sido recientemente nominado para la elección de las Siete Maravillas de Córdoba, hay que destacar los siguientes puntos:
Alcázar de Bujalance:
Construido en el siglo X, exactamente en el año 935 durante el Califato de Abderrahmán III, es un claro ejemplo de arquitectura militar musulmana de al-Ándalus; en consecuencia se produce una contradicción, puesto que el término ALCAZABA es la castellanización de la CASBA o "ciudad musulmana intramuros". Nunca la fortaleza de Bursh al Hanash sirvió como "ciudad" o "Madina". El nombre real para definir la función del edificio es la de ALCÁZAR. Su función es de Defensa MILITAR del territorio. Posteriormente sufrió varias reformas, la última en 1512 para la cual la reina Juana I de Castilla mandó que se pagasen los gastos. Tiene planta rectangular con 59 m de norte a sur y 51 m de este a oeste. Su primitivo nombre, Burŷ al-Hanaš (Torre de la Serpiente) y el hecho de que tuviera siete torres dieron lugar al topónimo actual de la ciudad y a su escudo de armas. De estas siete torres, quedan solo tres en pie, la de la Mazmorra, la del Malvavisco y la de las Palomas. En 1963, el Ministerio de Cultura lo declara Monumento Histórico Artístico. Actualmente su patio de armas se usa como espacio cultural y se encuentra en un proceso de catalogación, restauración y reconstrucción, destacando el Festival de Teatro, Música y Danza (Noches en la Alcazaba) y la Cena Andalusí durante los meses de verano. El término Alcazaba fue acuñado en época de Antonio Luis Salinas en la alcaldía, pero es evidente que el término es una denominación arbitraria y política ya que no corresponde a la terminológía específica al uso histórico del edificio. La denominación, en virtud del auténtico cometido histórico queda por ser adoptado políticamente por la corporación y responde al término de alcázar.
Iglesia de Ntra. Sra de la Asunción:
Su origen está en la iglesia que se levantó sobre la antigua mezquita. De estilo gótico-renacentista, sus bóvedas, pilares y arcos son de estilo ojival y se atribuyen a Hernán Ruiz, el Viejo, a Hernán Ruiz, el Joven (1556) y Hernán Ruiz III. En realidad la iglesia de la Asunción como popularmente es conocida por los bujalanceños, es el solar de la antigua mezquita mayor de Burŷ al-Hanaš y la torre campanario edificada en el siglo XVIII, en el solar que ocupaba el alminar, como lo demuestra grabados de la ciudad del siglo XVII.
El impresionante retablo mayor renacentista, data del siglo XVI y está atribuido a Guillermo de Orta y a Andrés de Castillejo, con pinturas de Leonardo Enríquez de Navarra.
Parroquia de San Francisco:
Fue considerada una joya del arte barroco andaluz. Data de 1530, aunque fue incendiada en 1936 y reconstruida en 1952. Lo más importante del conjunto es el patio de entrada rodeado de cadenas, la capilla lateral neobarroca de la Inmaculada Concepción del Voto (patrona de la ciudad) y la gran torre barroca de ladrillo (33 m) construida en el siglo XVIII, de cinco cuerpos.
Casa consistorial, arco y plaza Mayor (o de los Naranjos):
Restaurado recientemente, el ayuntamiento fue construido en 1680 durante el reinado de Carlos II. Destacan el balcón corrido de 18 m, que enlaza con el de la parroquia de la Asunción, los escudos de piedra de la fachada (el central de España y los laterales de la ciudad), el callejón abovedado (el Arco) que se abre en un extremo y que da acceso a la calle del Pósito municipal y varios de los objetos que decoran su interior: unas mazas de plata del siglo XVII que portan los maceros de la ciudad en los actos oficiales, así como obras realizadas por el pintor Francisco Benítez Mellado. La casa consistorial preside el conjunto arquitectónico de la plaza Mayor (popularmente conocida como Plaza de los Naranjos), que tras su última restauración en 2006 ha recuperado el aspecto que tenía en la década de 1920. Se trata de una plaza rectangular, llena de naranjos y empedrada con piedra de Porcuna. Los edificios que la rodean suelen ser simples, encalados de blanco y de dos plantas con balcones corridos, lo que hace que tenga un aspecto más o menos homogéneo, buen ejemplo de arquitectura popular andaluza.
Casas señoriales:
Bujalance es una de las localidades cordobesas con una mayor concentración de casas nobles y palacetes en su casco urbano. Aproximadamente medio centenar cuentan con blasones nobiliarios de piedra en su fachada (normalmente labrada en piedra o ladrillo y con un balcón sobre la puerta). La portada suele ser de piedra, aunque también las hay de ladrillo, como la del conde Colchado. La construcción de estas casas data sobre todo de los siglos XVII y XVIII (aunque existen algunas del siglo XIX) coincidiendo con la época de esplendor económico de la ciudad.
Monasterio de San José y Santa Teresa:
Fundado en 1708, su iglesia está formada por una sola nave. Merece especial mención el retablo mayor barroco de madera tallada y policromada, considerado un bello exponente del rococó cordobés; así como varias pinturas y muestras de orfebrería cordobesa del siglo XVII. La comunidad monacal pertenece a la Orden de las Carmelitas Descalzas.
Hospital de San Juan de Dios:
Fue fundado en 1542. Destaca el patio claustral del siglo XVII, con arquerías de ladrillo sobre columnas con arcos de medio punto peraltados en la planta baja. Merece especial mención la iglesia del hospital, del siglo XVII. Es de cajón con bóveda rebajada y lunetos. Conserva en sus muros pinturas de Antonio de Contreras (siglo XVII).
Ermita de la Vera Cruz:
De sencillo estilo andaluz, es una pequeña ermita que data de 1575 y que ha sufrido varias reformas posteriormente, la última tras la Guerra Civil, en la que tuvo que ser reconstruida parcialmente. Guarda el patrimonio de una de las cofradías más antiguas e importantes de Bujalance, la Muy antigua y Franciscana Cofradía de la Vera Cruz. Entre las obras de arte a destacar, hay que señalar un San Juan Bautista, vinculable al círculo del granadino Alonso de Mena y diversas tallas (la Oración en el Huerto, el Rescatado o la Esperanza) del escultor Martínez Cerrillo.
Ermita de Ntro. Padre Jesús Nazareno y parque de Jesús:
La ermita se sitúa en el cerro de la lobera o del calvario, a las afueras de la ciudad. Su primera edificación data de 1580. La planta es de cruz latina y los altares se sitúan bajo arcos de medio punto. Especial mención por su singularidad en la provincia de Córdoba, tanto por la técnica como por las formas empleadas, merece la decoración de yeserías que adornan el friso, las pechinas de la cúpula y el camarín del Cristo, de finales del siglo XVII. En su interior guarda tallas entre las que hay que destacar a Ntro. Padre Jesús Nazareno, Simón Cirineo y la Virgen de los Dolores (todas de Antonio Castillo Lastrucci) y una cruz barroca de plata cincelada para el cristo. Desde el entorno de la ermita se puede disfrutar de hermosas vistas de la campiña bujalanceña, pudiéndose divisar incluso localidades cercanas.
A la ermita se accede a través de una larga y escalonada calzada (según algunos, antigua calzada romana) en la que se puede admirar un Vía Crucis de piedra y que comienza en el parque de Jesús, a los pies del cerro. Se trata de un parque que en algunas zonas conserva una imagen propia de los años 1920, con árboles centenarios y que es la sede de la Feria Real de septiembre.
Ermita de la Consolación:
Fundada por Gonzalo de Andujar en 1610, situada cerca del edificio del Silo, a las afueras de la localidad, construida en ladrillo macizo. Destaca su cúpula y pinturas interiores. Recuperada de su anterior estado ruinoso en 2019.
Museo Histórico Local "El hombre y su medio":
Se sitúa en el antiguo pósito municipal,
Qué visitar
Educación:
Folclore:
La pajarona es el cante aflamencao propio de Bujalance. Suena como las trilleras, aunque las letras son más variadas. Las letras son de seguidillas castellanas que se han aflamencado. La zona de las pajaronas se encuentra al suroeste de Jaén y al sureste de Córdoba.
Artesanía:
Cerámica
Los últimos talleres de alfarería, cuyo origen se remontaba siglos atrás y donde se usaban técnicas seculares, se cerraron en las últimas décadas del siglo XX. La cerámica de Bujalance era de corte sencillo, sin dibujos y del color blanco/amarillento de la tierra de la campiña bujalanceña. Tenía en el cántaro de Bujalance su pieza más singular, la cual se ha convertido hoy en día en un objeto de coleccionista. La mayoría de las demás piezas de alfarería estaban ligadas a las tareas del campo, algunas de las cuales eran piezas singulares de la alfarería bujalanceña.
Esparto
Los trabajos en esparto, elaborados artesanalmente constituyen uno de los productos artesanales más valorados de Bujalance. Talleres como el de la familia Lavirgen han ido transmitiendo su herencia de artesanos de generación en generación. Entre los productos estrella destacan los relacionados con la recogida de la aceituna, que se han convertido en los de mayor trascendencia histórica y mayor éxito entre lugareños y turistas: espuertas, arguenas, esportones, redes, cerones y persianas.
Otros productos de artesanía bujalanceña son los trabajos de forja, en mimbre, en madera tallada y los jabones y productos de cosmética artesanales.
Gastronomía:
El aceite de oliva virgen extra es el producto estrella en la gastronomía bujalanceña. Los restaurantes locales ofrecen una serie de platos típicos de este lugar:
Patatas rellenas de Bujalance (ruedas de patata rellenas de carne picada aliñada, emborrizadas en huevo y fritas en aceite de oliva)
Cholondros (lomo de cerdo en salsa de almendras)
"Joyo" (cantero de pan con aceite y aceitunas aliñadas, habas o bacalao)
Cordero a la miel
Migas con torreznos
Flamenquines de jamón serrano. (Filetes de cerdo rellenos con jamón serrano y tocino, empanados y fritos en aceite de oliva)
Cocido bujalanceño
Morcilla de orza
Gazpacho de ajo
Ensalada de naranja, bacalao, aceitunas y aceite de oliva.
Dulces de masa frita en aceite de oliva: Pestiños, lazos, caracolillos y roscos de naranja.
Dulces de almendra: Cuajados de Bujalance y almendrados bujalanceños. Recetas ancestrales de origen andalusí.
Fiestas:
2 de febrero: Día de la Candelaria. Se festeja con hogueras en calles y plazas.
"La Botijuela": Fiesta que se celebra coincidiendo con el final de la campaña de la recogida de la aceituna.
Semana Santa: Declarada de Interés Turístico Nacional de Andalucía.
"Semana Santa Chiquita" celebrada el sábado siguiente al Domingo de Resurrección, conocido como "el día de los más pequeños" donde participan todos los jóvenes de la localidad portando los pasos en mimniatura y con la siempre colaboración del Imperio Romano de la ciudad.
1 de mayo: Fiesta del Joyo con Bacalao y Cruces de Mayo. Concurso de Cruces y degustación gratuita de joyos con bacalao y con habas.
15 de mayo: Romería de San Isidro Labrador, patrón de Bujalance. Desfile de carrozas artísticas, carros, caballos y romeros acompañando al Santo hasta la finca del Buitrón, donde se hacen comidas de hermandad, y donde es elegida la Romera Mayor; Señorita que representará a la mujer bujalanceña.
Durante el verano: Verbenas populares en los barrios de la ciudad. Destacan la de San Pedro, celebrada en la plaza de Santa Ana el 29 de junio; la de La Magdalena, celebrada en la plaza mayor. Organizada por la Muy Ilustre y Venerable Hermandad y Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno y Ntra Sra. De los Dolores 22 de julio; la de Santiago, celebrada en el barrio de Santa Cruz del 25 de julio y la de San Roque, celebrada en el barrio San Roque el 16 de agosto.
11 - 15 de septiembre: Feria Real. Fiesta especialmente atractiva. Por la mañana hay desfile de gitanas y carros de caballos en el real de la feria. Durante el resto del día, diversión en las distintas casetas.
Septiembre: se celebran las fiestas en honor a la Santísima Virgen de la Cabeza.
27 de noviembre: Festividad de la Satísma Virgen de la Medalla Milagrosa y triduo en honor a la misma, organizado por la Cofradía de la Virgen y por el colegio concertado La Milagrosa
8 de diciembre: Día de la Inmaculada del Voto, patrona de Bujalance y titular de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de la ciudad.
Se renueva el voto por parte del alcalde, en agradecimiento de la intercesión de la Virgen ante la peste en 1679.
las fiestas en honor a la Patrona, comienzan con la presentación de cartel, seguido del solemne besamanos en su honor. la Novena desde el 29 de noviembre hasta el día 7 de diciembre, culminando esta con la Ofrenda literaria o Pregón Patronal en su honor, cada año realizado por un fiel devoto bujalanceño. El 8 de diciembre "día grande" fiesta Solemne, organizada por las distintas Hermandades de pasión y gloria, y cantada por la Coral "Pedro Lavirgen" para culminar en la renovación del Voto; por el alcalde y la tradicional procesión de la Señora por las Barrocas calles de la ciudad.
Nochevieja: La costumbre en Bujalance, al contrario de otros lugares, es disfrazarse como si se tratara del Carnaval. Normalmente, se disfrazan en grupo.
Habla bujalanceña:
El habla bujalanceña forma parte de las hablas cordobesas de la campiña, dentro del dialecto andaluz. Sin embargo, su situación geográfica entre las provincias de Jaén y Córdoba, entre el norte y el sur campiñés de la provincia de Córdoba y cerca del Guadalquivir hacen que tenga unas características particulares, con influencias tanto del andaluz occidental (por la cercanía del Guadalquivir) como del andaluz oriental (por la cercanía de Jaén):
Las influencias del andaluz oriental se manifiestan sobre todo en la apertura sistemática de las vocales finales trabadas por s implosiva desaparecida y por la inclusión en el léxico local de múltiples mozarabismos tales como zamarrón (mandil del segador), boga (pan redondo y aplastado), agarbarse, chorcho (altramuz), verdolaga, arrezuz (orozuz, regaliz de palo). También en el léxico se nota la influencia de la zona de Jaén en palabras como serviguera -que se oye también en la zona de Andújar- (escalón de la puerta de la calle).
Del andaluz occidental, el habla bujalanceña ha tomado la pronunciación aspirada (y en algunos contextos extremadamente relajada) de la /j/ castellana, que suena como la h aspirada inglesa o alemana. Siendo en realidad un residuo del cultismo árabe en la lengua popular bujalanceña. Estaños ante la permanencia del sonido há de la lengua árebe, sonido no asimilado en la gramática de la lengua "castellana" pero plenamente presente en el habla de Bujalance. También propio del andaluz occidental y característica de hablantes bujalanceños es el uso de arcaísmos tales como la conservación de h aspirada etimológicamente proveniente de la f- inicial latina (j(h)acer y sus formas derivadas -j(h)izo, j(h)ace, etc-,j(h)igo, j(h)arto por hacer, hizo, hace, higo, harto, etc) o la conservación entre los hablantes más mayores y de menor sometimiento a estandarización cultural de la forma habemos (más cerca de la forma etimológica latina) por hemos. Una explicación más contundente para explicar la h aspirada es la permanencia del cultismo árabe en la lengua popular bujalanceña, siendo la "ha" del alifato árabe, sonido no reconocido en la gramática española como se ha apuntado antes.
Propio del habla de la cuenca del Guadalquivir y de las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz (y no tanto del sur de Córdoba) y algo propio del habla bujalanceña es el uso del pronombre ustedes (y desaparición de vosotros) con formas verbales de la segunda del plural en construcciones del tipo ustedes vais (o variantes más rústicas como uhtéh vaih, ohtéh vaih).
La influencia del habla de la campiña cordobesa se materializa en el seseo sistemático, la distinción
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•Antonio Palomino, pintor español (1655-1726)
•Alfonso Pastor, futbolista español
•Pedro Lavirgen, tenor español
•Mario López, Poeta español
•Cardo
•Leopoldo Martínez Reguera, médico y escritor español
Кметство
En Elena Alba, alcaldesa en funciones por el Partido Andalucista tras la baja por enfermedad del alcalde Francisco Mestanza durante el periodo 2011-2015, se presentó en 2015 por el Partido Popular. En las elecciones de 2019 y 2023, revalidó el cargo por mayoría absoluta.
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•Farmacia Farmacia Barrena Vicente
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