Alcañiz es un municipio y localidad española de la provincia de Teruel, en la comunidad autónoma de Aragón. Perteneciente a la comarca del Bajo Aragón, de la que es capital, el municipio está formado por el núcleo urbano de Alcañiz y las pedanías de Valmuel y Puigmoreno. Tiene una población de 16 505 habitantes (INE 2025) y es, junto con la capital provincial, uno de los pocos municipios que cuenta con un incremento de población notable en la provincia, en contraposición a la despoblación que sufre la mayor parte de ese territorio. Es capital tradicional del territorio del Bajo Aragón histórico. En el municipio se encuentra el circuito de velocidad MotorLand Aragón.
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Történelem
Origen:
Los orígenes de Alcañiz como asentamiento de población estable son difusos. Pese a considerarse el despoblado de Alcañiz el Viejo como su precedente, el poblamiento actual parece que procede de época musulmana, ya que su nombre actual proviene del árabe, quizá de al-qannis, que significa "las cañas o cañizos", muy abundantes en la ribera del río Guadalope que rodea con un meandro la ciudad, o quizá de الكنائس al-kanā'is, que significa "las iglesias".
Las primeras referencias confirmadas se remontan a 1157, cuando el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV, príncipe de Aragón por su matrimonio con la reina Petronila de Aragón, la reconquistara, ampliando su término para hacer frente al azote musulmán, pero no tardó en volver a perderla, hasta la segunda reconquista llevada a cabo por su hijo Alfonso II de Aragón. En 1179 Alfonso II de Aragón cedió el castillo de Alcañiz a la orden religiosa-militar de Calatrava, comenzando así una pugna que duraría siglos entre el concejo y la orden.
Tanto en su historia como en su evolución urbana se aprecia el dominio inicial de la Orden de Calatrava en los siglos XII, XIII y XIV. Esta orden monástico-militar, impuso su modelo de poblamiento e impulsó un primer recinto de muralla, la "muralla alta", cuyo símbolo era el propio castillo. Durante el siglo XV será el concejo medieval quien tome la preponderancia en Alcañiz y todo el Bajo Aragón, gracias en parte al apoyo de diferentes Reyes de Aragón, la aparición de una nobleza local, y el progresivo deterioro de las Órdenes Militares en la península ibérica, tras terminar la Reconquista en 1492. El símbolo del concejo alcañizano serán las Casas Comunes, de las que se conserva un mural, llamado Mural de la Justicia, instalado en el edificio que heredó esta función en el siglo XVI, la actual casa consistorial, que junto a la lonja, la creación de la plaza Mayor (actual plaza de España), y una ampliación y reordenación urbana, dentro de los límites de un nuevo recinto de muralla del siglo XIV, la llamada "muralla baja", configuran el cambio de una villa medieval calatrava a una ciudad renacentista.
La Concordia de Alcañiz:
En 1411 fue sede del parlamento de la Concordia, creado para elegir al sucesor de la Corona de Aragón en Caspe, tras la muerte de Martín I "el Humano", rey de Aragón. Esta reunión de Alcañiz vino precedida por una reunión de Cortes en Calatayud. De ella salió la invitación a las cortes valencianas y catalanas, de tomar conjuntamente las riendas del proceso sucesorio del rey difunto, bajo el apercibimiento, de que si no enviaban sus representantes, Aragón como reino titular de la Corona, y sus Cortes decidirían por sí solas quien fuera el sucesor.
El 15 de febrero de 1412, Cataluña y Aragón firman la Concordia de Alcañiz en la que establecen que nueve compromisarios (que al final se agruparían en tres por cada uno de los territorios de Aragón, Valencia y Condado de Barcelona) reunidos en la localidad aragonesa de Caspe, deliberen sobre los derechos de los pretendientes y decidan cuál debe ocupar el trono, siempre y cuando el elegido obtenga un mínimo de seis votos y al menos uno de cada trío.
El Reino de Valencia no había podido instituir un parlamento unificado, por lo que no llegó a tiempo para estar presente en las decisiones finales de la Concordia, a pesar de los esfuerzos aragoneses y catalanes para que pudieran integrarse sus dos asambleas (una en Vinaroz y otra en Traiguera, luego trasladada a Morella) y enviar una representación unitaria a Alcañiz. Sin embargo, el mismo 15 de febrero llegaron enviados de la asamblea de Vinaroz (aunque solo representaba al bando urgelista) con credenciales para poder confirmar los acuerdos tomados. Al día siguiente de ser firmada la concordia, el 16 de febrero, los embajadores valencianos Pedro Puyol, Juan Gascó y Pedro Catalá aceptaron en su integridad todo lo establecido en la Concordia lamentando que no hubieran podido estar presentes representantes del parlamento de Traiguera, ahora reunido en Morella.
La elección de los nueve compromisarios fue posterior a la Concordia de Alcañiz, y partió de una lista inicial propuesta por Gil Ruiz de Lihori, en realidad Juan Fernández de Heredia IV, gobernador de Aragón, y Juan Jiménez Cerdán, justicia mayor del Reino, posteriormente ratificada. Los compromisarios fueron:
Por Aragón:
Domingo Ram, obispo de Huesca.
Francisco de Aranda, antiguo consejero real y enviado de Benedicto XIII.
Berenguer de Bardají, jurista y letrado general de las Cortes de Aragón.
Por Cataluña:
Pedro de Sagarriga, arzobispo de Tarragona
Bernardo de Gualbes, síndico y conseller de Barcelona.
Guillem de Vallseca, letrado general de las Cortes catalanas.
Por Valencia:
Bonifacio Ferrer, prior de la Cartuja de Portaceli.
Vicente Ferrer, dominico valenciano.
Ginés Rabassa, ciudadano de Valencia experto en derecho, que por enfermedad fue sustituido por Pedro Beltrán.
El Compromiso de Caspe concluyó con la elección del castellano Fernando de Antequera, sobrino del difunto rey, como sucesor, y dio una solución pactada a la sucesión regia, memorable por su inteligencia y precursora en el contexto europeo, tanto por evitar una guerra civil entre los candidatos a la sucesión de la Corona de Aragón, como por asumir los parlamentos de los reinos y del condado la soberanía para decidir sobre un asunto tan trascendente como quien sería su gobernante.
Gracias a este hecho inicial de tan singular proceso, y para conmemorarlo, se dio a Alcañiz el título de «Ciudad de la Concordia».
Edad Moderna:
En 1462 sufrió las acometidas de los castellanos y catalanes que liderados por Juan Fernández de Híjar y Cabrera se sublevaron contra Juan II en apoyo de su hijo Carlos de Viana. El cambio de bando del señor y posterior duque de Híjar permitió al rey retomar la región. Participó activamente en el sometimiento de la secesión catalana de 1640, contribuyendo con hombres y dinero, por lo que Felipe IV como recompensa le concedió el título de "ciudad" en 1652.
Siglo XIX:
El 26 de enero de 1809 se produjo el sitio de Alcañiz, donde las tropas españolas retiradas del Cordón de Samper defendieron la ciudad frente a las tropas francesas del general Wathier, con 2000 infantes, 500 caballos, 3 cañones y 1 obús, con los que cercó la ciudad. Los improvisados defensores sumaban 1500 hombres, en su mayoría bisoños y mal armados. Salieron a recibir al enemigo 700 paisanos, de los cuales murieron 140, de ambos sexos, en la primera acometida. Poco más tarde el francés se introduce en el casco urbano por la zona del matadero, y durante 3 horas el fuego es vivísimo entre ambos bandos, principales escenarios del combate fueron la calle Mayor y la plaza del Carmen, donde defensores como Miguel Rufí y Tomás Barreda disparaban desde sus casas y luchaban cuerpo a cuerpo contra el invasor. Llegados a la plaza de España desde la cuesta de la calle Mayor, los Imperiales se desperdigaron por las principales arterias de la ciudad, como las calles Blasco, Alejandre y del Carmen. Más de 100 vecinos muertos quedaron desperdigados por las calles ocupadas, el coste para los imperiales fue de unos 400 hombres.
Los ocupantes procedieron al saqueo, destrucción e incendio de viviendas y monumentos, asesinatos y violaciones. La orfebrería de plata de la iglesia parroquial fue fundida frente a su portada para transformarse en lingotes y llevarlas a Francia. Igual suerte corrieron las reliquias de san Vicente Ferrer, junto con la destrucción del archivo municipal. Hasta su retirada hacia Híjar, La Puebla de Híjar y Samper de Calanda el día 21 de mayo ante la nueva ofensiva española comandada por Joaquín Blake. Se afirma que su única victoria fue la batalla de Alcañiz, sucedida el 23 de mayo de 1809.
Por un lado el mariscal Louis Gabriel Suchet, que se acercó a Alcañiz para evitar la ofensiva española que se preparaba para liberar Zaragoza del segundo sitio, contaba con 10 000 infantes, 800 caballos y 12 piezas de artillería.
Frente a él se apos
Műemlékek
A pocos kilómetros de la ciudad se conservan las magníficas pinturas rupestres levantinas de Val del Charco del Agua Amarga, conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, junto al resto de las pinturas de arte rupestre del arco mediterráneo de la península ibérica. Entre sus antiguos poblados destacan los de época ibérica, como El Palao, "el Taratrato" o Tiro de Cañón, al que en diciembre de 2013 se añadió un imponente yacimiento descubierto al lado del que ya existía. Con origen en la Colección arqueológica de los Padres de las Escuelas Pías de Alcañiz, además de otros materiales procedentes de las excavaciones realizadas en los numerosos yacimientos de su término municipal, se formó la Exposición Permanente de Arqueología de Alcañiz, localizada en el Horno Nuevo de los Almudines.
Durante la Edad Media, la Orden de Calatrava —a la que Alfonso II hizo donación de un amplio territorio, en el Bajo Aragón, en 1179— se oponía a las ansias de libertad de Alcañiz, a la que Ramón Berenguer IV había concedido carta de población en 1157. Pugna en la que vencería, poco a poco, la ciudad. Los principales testimonios del Alcañiz medieval son el propio castillo, sede de la encomienda mayor que la Orden de Calatrava tuvo en la Corona de Aragón —con su magnífico conjunto de pintura mural gótica—; la gran torre-campanario gótica de la iglesia de Santa María la Mayor, templo que fue sede en varias ocasiones de las Cortes de Aragón y, singularmente, del Parlamento de Alcañiz previo al Compromiso de Caspe (1412); la Lonja, situada en la plaza Mayor (siglo XV); la portada trasladada de la antigua iglesia de San Pedro; el conjunto de pintura gótica en tabla (atribuido a Domingo Ram) conservado en su templo parroquial; y el conjunto de pintura mural gótica de las antiguas Casas Comunes de la Villa, situado actualmente en los bajos de la casa consistorial.
El poder de la propia ciudad frente a la Orden de Calatrava está simbolizado por su casa consistorial (1565-1570), construida en su plaza principal, formando ángulo con la Lonja gótica. Ambas construcciones fueron declaradas monumento histórico en 1931 (Gaceta de Madrid, número 155 de 04/06/1931). Este edificio, magnífico ejemplo clasicista, evoca al gran círculo de humanistas alcañizanos de su particular Siglo de Oro: Juan Sobrarias, Juan Lorenzo Palmireno, Bernardino Gómez Miedes, Domingo Andrés, Pedro Ruiz de Moros y Andrés Vives y Altafulla, por citar los más destacados. El siglo XVI deja también su huella en el propio castillo —con el sepulcro de alabastro del comendador Juan de Lanuza, realizado por Damián Forment en 1537— y en las tablas conservadas en su templo parroquial atribuidas al “Maestro de Alcañiz”. Son también magníficos ejemplos del mundo artístico alcañizano del siglo XVII la iglesia de Santo Domingo —en la que se funden la tradición gótica con el nuevo lenguaje renacentista— y un buen número de edificios palaciegos.
Son numerosos los edificios monumentales barrocos: la propia iglesia de Santa María la Mayor (antigua colegial, reformada en el siglo XVIII), la iglesia del Carmen (BIC, siglo XVII), la iglesia de San Francisco (siglo XVIII), la iglesia de Escolapios (siglo XVIII), el palacio de los Comendadores (construido en la parte sur del antiguo castillo) que hoy acoge al Parador de Turismo, etcétera.
La gran figura artística alcañizana del siglo XIX fue Tomás Llovet, escultor y director durante varias décadas de la Real Academia de Bellas Artes de San Luis de Zaragoza y autor de varios retablos de Santa María la Mayor y de una profunda reforma del santuario de la Virgen de Pueyos.
Alcañiz —además de las obras mencionadas en el breve recorrido histórico anterior— conserva otras muchas construcciones interesantes. En el ámbito religioso, por ejemplo, deben mencionarse: la ermita de Santa Bárbara (fruto de varias etapas constructivas), la ermita de la Encarnación (reedificada en 1860), la ermita de San Miguel (realizada posiblemente en el siglo XVI sobre una edificación anterior), la ermita de San Pascual (1879), la ermita de la Virgen de la Peña (siglos XVII-XIX), la antigua iglesia del convento de Capuchinos (reforma del siglo XIX sobre obra del XVII), la capilla de San José y numerosas capillas hornacinas distribuidas por sus calles.
Además, la capital bajoaragonesa presenta un importante número de casas palaciegas, que en su mayor parte siguen la tipología del palacio aragonés del “tardo-renacimiento”: fachada articulada en tres cuerpos o plantas, acceso a través de un gran arco de medio punto y disposición de la típica galería aragonesa en su planta superior. Este tipo de edificación se empieza a usar a finales del siglo XVI y pervive hasta el siglo XVIII. La mayoría de estas casas se concentran en la calle Mayor, en el barrio de los Almudines y en la calle Santa Pau (antigua calle de los Clérigos). En este grupo se incluirían el palacio Ardid y la casa situada en la calle Santa Pau 4 (actual sede de la biblioteca pública y el archivo municipal), la casa Maynar (sede de la Comarca del Bajo Aragón), la casa “Calandetas” (asociada a la Inquisición), etc. Son también interesantes varios ejemplos de arquitectura modernista (como las casas situadas en el paseo Andrade y la casa Taboada), los restos de su antiguo recinto amurallado (torreones, fragmentos de lienzos de muralla y portal del Loreto), diversas obras hidráulicas (como el molino Mayor y el Río Alto, la Fuente de los 72 caños, puentes, norias o balsas), sus hornos, etcétera. Es curiosa la red de pasadizos y estructuras subterráneas de la población (nevera, bodega, galerías, etc.) que hoy puede visitarse parcialmente, accediendo desde la Oficina de Turismo.
Qué visitar
Fiestas patronales:
Las fiestas patronales se celebran del 8 al 13 de septiembre en honor de los patronos de la ciudad, Nuestra Señora Virgen de los Pueyos y el Santo Ángel Custodio. Se realiza una romería al Santuario de Nuestra Señora de los Pueyos el día 9, a la que los alcañizanos son acompañados por el Ayuntamiento, celebrándose la Santa Misa en la explanada del santuario, y la ofrenda de flores a la patrona. El día 10 se celebra la procesión en honor del Santo Ángel Custodio, recorriendo las calles de la parte baja y antigua de la ciudad, para llegar a la calle La Cueva, donde la leyenda dice que se apareció el Ángel. Desde hace unos años son los miembros de la policía local los encargados de portar a hombros la peana con el Ángel Custodio.
Semana Santa:
Origen:
El origen de la Semana Santa en Alcañiz data de 1625 según aparece publicado en el libro que está en manos de la Cofradía del Santo Entierro del año 1862 escrito por Ciriaco Romero:
El 1 de noviembre de 1628 fue erigida la Cofradía del Santo Entierro por el papa Urbano VIII en Roma, en cuya bula se puede leer:
El origen de la actual procesión tiene su germen en 1678 cuando un clérigo de la iglesia colegial de Santa María la Mayor, llamado fray Mateo Pestel, dirigió una comitiva en la que tres penitentes encapuchados portaban una trompeta, dos campanas y dos timbales respectivamente, a la manera de las ejecuciones capitales, posteriormente se añadirían nazarenos y años después comenzaría a sumarse a la comitiva habitantes en un inicio con matracas que acabarían siendo sustituidas por tambores, y tomando la forma actual de la procesión en 1730.
Actualidad:
La Semana Santa de Alcañiz fue declarada de Interés Turístico Nacional en 2005 junto con el resto de las pertenecientes a la Ruta del tambor y el bombo, salvo La Semana Santa de Híjar, que ya disfrutaba de este honor desde 1980. Alcañiz a diferencia del resto de pueblos pertenecientes a la Ruta del tambor y el bombo presenta una ausencia de bombos en sus procesiones, no existe el acto conocido como Romper la hora y se viste túnica y tercerol azul celeste, queriendo simular el color del cielo a la muerte del redentor.
Las cofradías:
Las cofradías de Alcañiz son cinco:
Cofradía del Santo Entierro: Es la más antigua de las cofradías. Visten túnicas y tercerol azul celeste. Algunos pasos de la cofradía son Jesús Nazareno (adquirida en 1940), La Verónica (adquirida en 1941), La Oración en el Huerto (donada por la compañía local de Teatro La Farándula en 1943).
Hermandad de Jesús Nazareno: La vestimenta es túnica azul celeste, capirote blanco, capa roja y cíngulo amarillo. Uno de los pasos es Jesús atado a la columna.
Hermandad del Silencio: Fundada en 1952, la vestimenta es túnica negra, capirote blanco y cíngulo blanco. Alguno de los pasos de la Hermandad son el Cristo del Silencio, la Virgen de las Lágrimas o La Piedad estrenada en 2007.
Cofradía de las Esclavas de la Soledad.
Cofradía de la Virgen del Carmen.
Ferias:
Expoguay - Salón infantil del Bajo Aragón, se realiza desde 2002 durante la última semana de diciembre.
Autoclassic - Feria centrada en los coches antiguos y clásicos, en donde se exponen numerosos automóviles y piezas para su venta, se realiza desde 1994, aunque en la última edición de 2022 se ha trasladado a Motorland.
Mercado Medieval - Hace años que se realiza en la localidad durante un fin de semana de los meses de abril o mayo un mercado ambientado en la época medieval. Este se lleva a cabo para por la plaza de España y las calles aledañas.
Clubes deportivos:
Alcañiz Club de Fútbol: Fundado en 1923 para la práctica de fútbol en Alcañiz y la comarca del Bajo Aragón.
Real Automóvil Club Circuito Guadalope: Fundado en 1966 para organizar las carreras de automovilismo que se disputaban en la ciudad.
Club Automodelismo Bajo Aragón (CABA). Fundado en 1995 bajo el nombre de Club Alcañizano de Modelismo Casino de Alcañiz.
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•Silvia Meseguer, futbolista española
•Carmen Magallón Portolés, catedrática española de Física y Química
•Domingo Ram y Lanaja, Obispo y diplomático aragonés
•Concepción Gimeno de Flaquer, escritora, editora y feminista española
•Héctor Bosque, futbolista español
•Germán Beltrán Juárez, futbolista español
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Web oficial: http://www.alcaniz.es
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